"Tenemos que tener un procurador con la legitimidad suficiente para conducir ese organismo, y no un interino que nadie eligió y que no tuvo el acuerdo del Senado", aseveró el ministro y aseguró que, más allá de esta "anomalía", "este proyecto de ley de reforma que estamos analizando, que estamos debatiendo, no tiene que tener nombres propios".
Según explicó, la limitación a cinco años en el cargo, prorrogable por otro período idéntico de forma consecutiva, busca resolver la "rémora monárquica que es un cargo vitalicio, tan ajeno a toda lógica republicana", ya que es necesaria "una alternancia en el cargo del jefe de los fiscales".
Entre otros puntos, esta iniciativa busca simplificar el nombramiento del procurador (reemplaza la mayoría de dos tercios del Senado por la mitad más uno de los votos) y plantea que la remoción del cargo en el contexto de un juicio político requiere la mitad más uno de los votos. Además, los traslados de jueces, funcionarios y empleados del Ministerio Público Fiscal deben ser avalados por la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público del Congreso, la cual tiene además la responsabilidad de designar a un procurador en caso de vacancia o licencia superior a 30 días.