Sorpresivamente, el expresidente de Bolivia Evo Morales arribó a la Argentina desde Cuba a menos de 48 horas de la asunción de Alberto Fernández. El mandatario que había sufrido un golpe de Estado en su contra llegó en la mañana del jueves, en tanto que el canciller Felipe Solá explicó que le van a "conceder la condición de refugiado".












