El incremento total en la factura para cada año calendario será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior y para quienes tienen tarifa social, del 40%. Es decir, que la suba de la luz para la media de los hogares será del 42,7%, teniendo en cuenta que ya hubo un actualización en marzo.
Las críticas que recalientan la interna en Economía
En tanto, según anticipó A24.com el tema mereció un informe de la Subsecretaría de Energía Eléctrica que se cursó en privado, pero se hizo público enseguida. Dice que esa segmentación es impracticable. Su autor es Basualdo, que además de responder a la expresidenta, está enfrentado con el ministro de Economía, Martín Guzmán.
Para el funcionario, el 80% de los usuarios residenciales tendrá alzas de hasta el 65%, "lo que podría derivar en situaciones complejas con su pago hacia el interior de este amplio segmento de hogares”. También criticó la forma de calcular los aumentos para quienes tienen tarifa social, por no respetar la reglamentación vigente en la que cada jurisdicción la determina por situación socioeconómica.
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Quienes tienen tarifa social no recibirán aumentos de gas
Por otro lado, cuestionó la falta de mecanismos para identificar a los usuarios del 10% que ya no contarán con subsidios, la desactualización de la base de usuarios y la indefinición sobre si los ingresos se definirán por "usuarios" o "grupo familiar", de acuerdo al documento publicado en diferentes medios periodísticos.
En los próximos días habrá una dura réplica del Ministerio, adelantó A24.com, y en agenda está el viaje de Guzmán a Washignton, donde podría plantear la posibilidad de conseguir una extensión a 20 años del plazo de pago de la deuda argentina renegociada en febrero pasado.
Lo hará tras admitir en los medios la inflación de marzo y marcarle la cancha en público al cristinismo sobre la decisión de continuar con el rumbo económico firmado con el FMI al advertir que "seguirán gestionando con los funcionarios que estén alineados" a la política económica decidida por la Casa Rosada.
El año pasado, Guzmán y Basualdo se enfrentaron también por el tema tarifario con la forma en la que se debía realizar el descongelamiento, cuando el ministro llegó a pedir la renuncia del subsecretario. En ese entonces, la cuestión de los servicios aparecía como la superficie de una perspectiva macroeconómica que comenzaba a dividir posiciones más profundas.