La participación de los gremios de transporte es clave para garantizar que el país quede totalmente parado.
Mientras tanto, la CGT negocia con el Gobierno y si bien puede tensar la relación, la idea no es cortarla. Además, está guardando cartuchos para cuando se defina la reforma laboral. Ya adelantaron que van a acompañar el blanqueo pero de ninguna manera la reforma sobre las indeminzaciones que pretende reducir estas cargas.
Finalmente, están en pleno proceso de cambio de autoridades. En agosto se va a definir quiénes quedarán al frente de la Central (y si será un triunvirato y un unicato). Una pelea para la que todavía falta mucho.