La CGT sigue, en los papeles, estirando el llamado a un eventual paro. Esta semana se juntó la mesa chica de la Central y decidieron que el 30 de este mes -cuando se reúna el Consejo Directivo- propondrán hacer una ronda de consulta con gobernadores y senadores.

En ese encuentro, además, se discutirá en profundidad la situación económica del país. Antes de hacer cualquier cosa, mejor saber con cuántos aliados se cuenta, no vaya a ser que luego les saquen la mano..

¿En pocas palabras? La Central está tironeada: por un lado, las maniobras económicas del Gobierno están motorizando a los movimientos sociales, Camioneros y otras centrales sindicales. Eso pone presión sobre las bases y ya está llegando a la cúpula.

Sin ir más lejos, en un acto de la Federación Marítima, Juan Carlos Schmid ya dijo que él está de acuerdo con ir al paro. Un dato: Schmid es Secretario General de la CATT (gremios del transporte) que ya están discutiendo una medida de fuerza entre julio y agosto.

La participación de los gremios de transporte es clave para garantizar que el país quede totalmente parado.

Mientras tanto, la CGT negocia con el Gobierno y si bien puede tensar la relación, la idea no es cortarla. Además, está guardando cartuchos para cuando se defina la reforma laboral. Ya adelantaron que van a acompañar el blanqueo pero de ninguna manera la reforma sobre las indeminzaciones que pretende reducir estas cargas.

Finalmente, están en pleno proceso de cambio de autoridades. En agosto se va a definir quiénes quedarán al frente de la Central (y si será un triunvirato y un unicato). Una pelea para la que todavía falta mucho.