“El escenario está armado desde el viernes y se hicieron el sábado pruebas con tres candidatos (Lavagna, Espert y Del Caño) y el equipo del resto de los candidatos”, explica a A24.com el vocero de la organización del debate Carlos March. “Ya están llegando los invitados y quienes van a presenciar el debate. Está tomando sus puestos de trabajo los 300 periodistas acreditados para cubrirlo”, agrega.
¿Nervios? “Queremos garantizar el mejor debate en cuanto a su organización, seguridad y transmisión. El resto, depende de los candidatos que tendrán dos horas y quince minutos para poder llegar al electorado con sus propuestas, hacerse la pregunta que quiera y rebatir los aspectos que consideren”, dice March.
Cerca del mediodía también se afilan los últimos detalles de lo que hace a la puesta televisiva que montó la Cámara de Productores Independientes (CAPIT), encabezada por Claudio Martínez. Integran también el equipo Daniel Guebel, Alejandro Boresztein. Los “fierros” (luces y sonido) están a cargo del músico (y productor) Juan Carlos Baglietto.
Alberto Fernández llegó a Santa Fe vía Paraná. Voló en un vuelo de Aerolíneas Argentinas y se fue directo al Paraninfo a probar su podio. “Le explicamos la dinámica del debate y el juego de cámaras. Estamos esperando que llegue. Está todo muy encaminado”, cuentan a A24.com desde la producción.
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Alberto Fernández reconocimiento del lugar
Alberto Fernández reconocimiento del lugar
En cambio, quien no asistió a las pruebas fue el presidente Macri que llegará a Santa Fe sobre la hora y sin probar nada. Ni siquiera mandó equipo de campaña como hicieron el resto de los candidatos.
Lavagna, que ayer fue a un asado en la casa del gobernador de Santa Fe, Lisfchitz, se levantó bien temprano y se encerró con sus asesores en una sala de reuniones del hotel InterTower en que se aloja con su equipo. Uno de sus consejeros (el también candidato Ramiro Marra) lo entrena con malla y ojotas.
En el FIT, el frente de Del Caño, habían reservado el Hotel Amarras. Espert, Los Silos. El equipo de Gómez Centurión, el hotel Castelar. Macri no pasará la noche en Santa Fe.
El debate no puede deparar demasiadas sorpresas. Está todo demasiado reglamentado. Ni siquiera se va a romper el protocolo con un beso como el que Macri dio en el debate 2015 porque las mujeres de los candidatos no van a subir al escenario. “Si no, va haber más gente arriba que abajo. Cuando cierra debate, plano general. Eso fue en el balotaje solamente en 2015”, explica March.