Una de las mejoras más significativas del nuevo plan es la reducción del tiempo de resolución de los casos, que pasará de 650 días hábiles a solo 120 días. ANSES también implementará un procedimiento para actualizar los haberes de aquellos que aún no han recibido el reajuste correspondiente, asegurando así que todos los jubilados con sentencia firme obtengan sus derechos de manera oportuna.
Además, se establecerá un nuevo orden para el pago de los retroactivos, lo cual agilizará el proceso y evitará las demoras innecesarias que han afectado a muchos jubilados en el pasado.
En cuanto a las perspectivas de incrementos futuros, se espera que en agosto ANSES otorgue un nuevo aumento, estimado en torno al 5% según las proyecciones de consultoras privadas. Además, aunque aún no se ha confirmado el monto, se anticipa que habrá un nuevo bono para aquellos que cobran la jubilación mínima.