Así, desde este martes 25 de julio los 7,3 millones de jubilados y pensionados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y los beneficiarios de pensiones no contributivas a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) pasan a estar en igualdad de condiciones.
La fe de vida había sido suspendida transitoriamente en el primer tramo del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), al irrumpir en marzo de 2020 la pandemia de coronavirus en la Argentina. Luego volvió a ser pedida a partir del 17 de febrero de 2022, aunque con algunas excepciones que tomaron las entidades por razones de edad o disponibilidad de información.
Algunos Bancos como Comafi, Patagonia, Francés, Columbia, Galicia, Credicoop o Itaú continuaron pidiendo la Fe de Vida a través de algún comprobante electrónico como una compra con tarjeta de déito o crédito. A partir de hoy los jubilados y pensionados que cobren en esos y en otros bancos no volverán a hacer más ningún trámite que los obligue a dar cuenta de su supervivencia para poder cobrar los haberes.