Sus dichos generaron reacciones inmediatas en el estudio. La panelista María Fernanda Callejón planteó una hipótesis inesperada: "¿Y si fue enviada por la misma China para ver qué hacía Mauro?". Moria Casán respondió con un escueto "No sé", mientras que Chelli descartó esa posibilidad y dejó entrever otra: que Ekaterina podría haber sido impulsada por personas de su entorno con intenciones de ganar notoriedad mediática, o incluso por alguien interesado en interferir en la relación de la pareja, como podría ser Wanda Nara.
¿Quién es Ekaterina Ojeda, la tercera en discordia entre La China Suárez y Mauro Icardi?
Ekaterina Ojeda es una modelo de 25 años que quedó en el centro de la polémica tras un incidente nocturno en Tequila, el boliche de Costanera Norte donde trabaja haciendo promociones y presencias. Según trascendió, Mauro Icardi la piropeó mientras estaba acompañado por la China Suárez, lo que habría desatado una fuerte discusión entre la pareja que incluyó gritos, reproches y la acusación de que la actriz la sujetó del pelo. Lejos del perfil de influencer, Ekaterina mantiene una presencia reservada en redes: sin publicaciones en el feed, pero con historias destacadas que la muestran en salidas con amigos, cenas en restaurantes exclusivos y eventos del ambiente nocturno porteño.
Con una estética cuidada que combina moda, viajes y vida nocturna, la joven construyó una imagen ligada a ese circuito hasta que el escándalo la colocó en el centro de la escena mediática. Abordada por las cámaras de Intrusos (América TV), decidió romper el silencio y confirmó que estuvo en el mismo espacio que la pareja aquella noche. "Me los crucé... Estaban ahí. Fue en el VIP. Subimos un rato y estaban ahí", contó entre risas nerviosas ante la consulta del cronista Alfonso Oliva.
En su relato, Ekaterina precisó que Icardi estaba solo cuando se produjo el primer contacto y que la China llegó después, y describió el intercambio como "una charla normal de boliche". Negó haber tenido un acercamiento romántico con el futbolista, sugirió que el enojo de la actriz podría haber estado dirigido hacia él y no hacia ella, y prefirió no revelar el contenido de la conversación. Cerró con una frase que no pasó inadvertida: "No soy fan, ni sé dónde juega... sé que Turquía por todo el quilombo".