Luego del revuelo generado alrededor de Facundo Moyano y Candela Arizaga, volvieron a aparecer en escena algunos episodios del pasado sentimental del dirigente, especialmente aquellos vinculados con su relación con Eva Bargiela.
Yanina Latorre expuso cómo Facundo Moyano habría silenciado a Eva Bargiela tras la separación y reveló la fuerte amenaza que el político le habría hecho para impedir que hablara públicamente sobre la relación.

Yanina Latorre blanqueó la fuerte amenaza con la que Facundo Moyano habría intimidado a Eva Bargiela
Luego del revuelo generado alrededor de Facundo Moyano y Candela Arizaga, volvieron a aparecer en escena algunos episodios del pasado sentimental del dirigente, especialmente aquellos vinculados con su relación con Eva Bargiela.
La historia entre Moyano y Bargiela tuvo distintos capítulos a lo largo de los años, con una relación que atravesó separaciones, reconciliaciones y finalmente un casamiento en 2021. Sin embargo, el vínculo llegó a su fin en 2023, cuando ambos decidieron tomar caminos separados.
Tras la ruptura, la modelo eligió mantener un perfil reservado y durante un tiempo evitó profundizar públicamente sobre los detalles de la relación, especialmente sobre las circunstancias que llevaron al final del matrimonio.
En ese contexto, Yanina Latorre contó en SQP (América TV) algunos detalles hasta ahora desconocidos sobre por qué Eva decidió mantener silencio en aquel momento. Según relató la conductora, detrás de esa decisión habría existido un acuerdo entre ambos o, más precisamente, una "amenaza" de Moyano hacia su expareja que habría condicionado lo que ella podía contar públicamente.
En primer lugar, explicó que el conflicto habría comenzado por una cuestión económica: "La primera intención de él fue dejarla sin un mango. Ella, al principio, agarró. Después buscó a Ana Rosenfeld y tenía pruebas que lo incriminaban a él, que no le cerraba la guita blanca. A ella la mandaba a Estados Unidos, le compraba en Prada los trajes y se los traía a Argentina"
"Al principio la amenazó, hostigó. Ni bien se separaron, le dijo: 'Si vos me llegás a nombrar, a hablar de mí en una nota, vas a la televisión o me criticás, te acabo y no laburás nunca más'. Ahí entró en escena Ana Rosenfeld y empezó a pautar y negociar con los abogados de él. Cesaron las hostilidades. Ella le tenía miedo. Ana hace las presentaciones de todo lo que sabía de él y le da una suma de dinero", expuso el "acuerdo" por el que Eva no se animaba a hablar.
"Todo termina estando embarazada de su bebé con Gianluca Simeone", concluyó sobre en qué momento ocurrió el final de este conflicto judicial.
Facundo Moyano volvió a quedar en el centro de la escena luego de realizar polémicas declaraciones sobre sus vínculos sentimentales del pasado, entre ellas una referencia despectiva hacia su exesposa, Eva Bargiela. Sus dichos tuvieron lugar durante una entrevista en A la Barbarossa (Telefe), a la que fue invitado para hablar sobre el escándalo que protagonizó junto a Candela Arizaga.
En medio de la charla, el exdiputado se refirió a los comentarios que suelen vincular sus relaciones con cuestiones económicas y aseguró sentirse molesto por esa mirada. "Lo que más me molestó es que no crean que yo pueda estar en una relación sin pagarle. Está mal, lo digo en serio".
A partir de allí, Moyano apuntó directamente contra Bargiela y cuestionó el lugar que tuvo durante su relación. En ese momento, lanzó una frase que generó repercusión por el tono con el que se refirió a quien fuera su esposa: "Las mujeres con las que estuve, incluída mi ex esposa, que esposa le queda grande... todas cuando estaban conmigo eran gatos porque yo les pagaba, porque las tenia de cartel".
El dirigente continuó con su descargo y sostuvo que ese tipo de acusaciones también alcanzaron a otras mujeres famosas con las que fue vinculado sentimentalmente. En ese sentido, mencionó incluso a Susana Giménez, aunque aclaró que nunca mantuvo una relación de pareja con ella. "Lo han dicho hasta con Susana, que no fue mi pareja, dijeron que fue a una fiesta por yo le había pagado, todo por este prejuicio de que los sindicalistas son malos".