"En FLOR lo hacemos de varias maneras. Una es a través de un programa para preparar a las mujeres para que lleguen a espacios de decisión y otro para que las mujeres tengan independencia económica", explicó Andrea.
"Y también ayudamos a las organizaciones para que promuevan estas iniciativas. De ahí surge el Premio FLOR, que ganó el Grupo Advance durante 2021 en la categoría PyMES", añadió.
En ese sentido, Andrea detalló: "Para este premio se postulan PyMES, grandes empresas, ONG´s, firmas del sector público y hasta hay una categoría para toda Latinoamérica".
"Un jurado de honor selecciona cuáles son las empresas con las mejores prácticas para dar visibilidad sobre lo que podemos hacer en cuanto a diversidad e inclusión", subrayó.
"Entender la lógica de cada una de estas empresas ilumina y enseña. Desde FLOR hacemos talleres para ayudarlas a que florezcan", aclaró.
Para Andrea, "las organizaciones que tienen diversidad en espacios de decisión generan mejores resultados no solo cualitativos sino cuantitativos, con mejores ambientes de trabajo y mejores resultados económicos".
Por otra parte, indicó que "el otro sombrero se trata de un programa para PYMES, denominado Resiliencia SGR. Es una sociedad de garantía recíproca donde damos avales y asesoramos a PYMES y emprendedores para que accedan al mercado financiero", precisó.
"De esta manera, se van a poder atrever a tomar créditos y descontar cheques en el mercado de capitales", remarcó.
Y agregó: "hacemos esto porque detectamos que hay muchos casos en que los que la gente no se atreve a tomar financiamiento. Hay mujeres o personas con discapacidades no atreven a presentar sus proyectos. Nosotros somos como un puente entre las dos partes".
"Mi rol es ayudar a que las personas y las organizaciones puedan llevar adelante sus sueños y hacerlos crecer", enfatizó la líder de Fundación FLOR.
Para Andrea "estamos educados en una cultura muy patriarcal que nos divide como sociedad. Las mujeres son el 51 por ciento de la población. Por eso tenemos que trabajar mucho el tema de género. Y también están los temas etarios, culturales, religiosos y de discapacidad".
Y subrayó: las mujeres "tenemos muchos sesgos inconscientes por el tema de la educación, por creencias y por no entender el punto de vista del otro. El principal tema es empezar a abrir nuestro cerebro para darnos cuenta de que nadie tiene la verdad absoluta".
"Hay que darse cuenta de que nuestro punto de vista no es el único. Hay que trabajar sobre las tendencias y comportamientos que marcan la forma de interpretar la realidad. De esta forma, nos vamos a empezar a dar cuenta de temas como el medio ambiente, que está empezando a afectar nuestro bienestar general", concluyó Andrea.