Caso de éxito

El Desembarco, una historia de superación permanente

Conocé la historia de Julio Gauna, un empresario PyME que estuvo al borde de la quiebra y se convirtió en una de las cadenas de franquicias más exitosas.

Julio Gauna es el fundador de la empresa gastronómica. (Foto El Desembarco) 

Julio Gauna es el fundador de la empresa gastronómica. (Foto El Desembarco) 

En una entrevista con Somos Pymes Radio (La Red AM 910, domingos de 6 a 8 hs), Julio Gauna, socio fundador de El Desembarco, contó cómo hizo para que la empresa líder en el rubro de fast food tenga actualmente 480 empleados, 25 locales en Argentina, 5 en Uruguay, 1 en Miami y 1 en Chile.

Lo más interesante de este caso de éxito PyME, es que logró todo esto pese a que su primer restaurante de hamburguesas estaba a punto de cerrar porque no entraba nadie. Una historia de superación permanente.

A borde de la quiebra

"Siempre hay que tener un poco de suerte para lograr el éxito, pero hay un dicho: 'Tenés más suerte, cuando más temprano te levantás'. Con un poco de suerte y de constancia, las cosas terminan pasando", expresó Gauna.

"Es muy difícil pegar el volantazo cuando estás a punto de quebrar. Me pasó con un local que tenía en Boedo en 2017", recordó.

"Recuerdo que un viernes a la noche, el local estaba vacío. Era invierno y estaba lloviendo. Salí a dar vueltas con el auto y vi que un local gastronómico que estaba a pocas cuadras del mío tenía fila de una cuadra. Las personas estaban bajo la lluvia, esperando para comer. Y mi local estaba vacío. Ahí me di cuenta de que el problema era yo, no era la coyuntura del país", reflexionó el empresario PyME.

"Y era alcohólico. Estaba muy mal. Cuando estaba a punto de cerrar el negocio, mi mujer y mi hija me convencieron para que deje de tomar y de fumar. Así pude mejorar mi rendimiento y lucidez para tomar decisiones", confesó el emprendedor.

"Además, conocí a un chico de 16 años que tenía una web foodie, quien recomendó el local a sus conocidos", rememoró.

"Ese joven, Tomás Calvagna, terminó siendo dueño del Club del Bajón, una comunidad gastronómica con 2,5 millones de seguidores y tiene la página más grande de Latinoamérica", destacó.

Y señaló. "La gente empezó a llegar cuando abrimos nuestra cuenta en Instagram que ahora tiene 350 mil seguidores".

El camino recorrido para salir de la crisis

"También trajimos un experto en panificados, Matías, que supo estandarizar nuestro pan para que tenga la misma calidad todos los días", puntualizó Gauna.

"Y luego llegó una chica, Mariela, que incorporó a la empresa por primera vez la palabra 'receta', sinónimo de proceso y procedimiento", mencionó el protagonista de la historia.

En ese sentido, declaró: "Nosotros vendemos una experiencia enfocada en el cliente a través del producto, el servicio y la administración".

Y además explicó que "en un momento también llegó un pibe venezolano que nos propuso poner nuestros productos en una aplicación de delivery. Se trataba de Glovo, que creó competencia y mejoró el mercado".

"Ellos nos subsidiaron la hamburguesa en un 70%. En un año logramos tener cinco locales gracias a eso", contó Gauna con una sonrisa en su cara.

Una clave para el éxito

"Tenés que mirar bien los números y tener un proceso, porque podés ganar mucha plata pero perderla muy rápido. Un restaurante es una empresa y en Argentina hay que tener un plan para manejarse en una economía de guerra", recomendó.

"Hay que tener los precios más competitivos del mercado y tener eficiencia en los procesos. El día que empezás a ahorrar en costos bajás la calidad del producto. Tenés muchas oportunidades antes de tener que llegar a ese punto", aclaró.