Loyola puntualizó que “las reservas están en niveles similares a 2021”, con lo cual, “si se cumplen esos niveles y se igualan los números del año pasado, el sector turístico bonaerense no obtendrá grandes ganancias, pero tampoco pérdidas considerables”, subrayó.
Hasta el momento, los sondeos hablan de un promedio de reserva/ocupación del 65% en la CABA, 90% Tandil, 70% Pinamar, 60% Sierra de la Ventana, 60% San Antonio de Areco, 55% Mar del Plata y Villa Gesell, y 50% La Plata, entre otros, precisó FEBA en un comunicado.
Movimiento interno
Al respecto, el directivo consideró que “el turista va a salir, pero con un nivel de consumo muy moderado, condicionado principalmente por el golpe inflacionario en los productos de supermercado”, lo cual “también afecta a los gastronómicos, al sector hotelero y comerciantes en general”.
Otro factor que destacó el dirigente de la FEBA es la reactivación del turismo extranjero, principalmente de Brasil, Uruguay, Chile y los Estados Unidos.
“Luego más de dos años de pandemia, esta temporada invernal se caracterizará por una mayor afluencia de visitantes, también favorecidos por el cambio, algo que ayudará a un mayor consumo y gasto en diferentes localidades de Buenos Aires, zona de interés por su historia, tradición, cultura y paisajes”, concluyó Loyola.