Todo esto sugiere que, en el contexto actual, los empresarios priorizan las intervenciones directas que pueden mejorar su competitividad y eficiencia operativa, sobre opciones de financiamiento más favorables. En conjunto, los datos subrayan las políticas deseables en busca de reducir la carga tributaria y fomentar el consumo interno, para lograr revitalizar la economía pyme.
Los desafíos para las industrias PyMEs
Por otra parte, los mayores desafíos identificados por los empresarios son la falta de ventas, representando el 45,1% de las respuestas, y los altos costos de producción y logística, que constituyen el 32,8%. Estos dos factores sobresalen como los obstáculos más considerables para el crecimiento y la estabilidad de las pymes.
Las empresas valoraron la mayor estabilidad en el precio de los insumos del quinto mes del año, pero mostraron su preocupación por los montos que se están pagando por el consumo de energía y transporte, en un contexto de tan baja demanda.
Por último, algunos productores sostuvieron que la están pasando mal, pero con la esperanza de un repunte cercano. Como consecuencia, el 34,4% de las firmas consultadas estuvieron achicando gastos operativos, mientras que otro grupo, representado en un 19,9%, redujo horas de trabajo para suplir la falta de ventas.