En los últimos años, si bien el “boom” de la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado para revolucionar la forma en la que se trabaja, estudia y se vive, la historia de esta tecnología se remonta mucho más allá de lo que se podría pensar.
En los últimos años, si bien el “boom” de la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado para revolucionar la forma en la que se trabaja, estudia y se vive, la historia de esta tecnología se remonta mucho más allá de lo que se podría pensar.
A inicios del 2000, la IA se veía con escepticismo debido a experiencias pasadas poco exitosas. Sin embargo, recientemente, la humanidad ha sido testigo de casos de éxito que no solo impulsaron la innovación, sino también cambiaron la percepción, generando una mirada más positiva y prometedora hacia el futuro de la IA.
Por ese motivo, ahora resulta también importante evaluar: cuáles son los desafíos que presenta la IA para este 2024.
Desde 2014, las tecnologías de IA han dirigido sus esfuerzos hacia la mejora de las interacciones hombre-máquina, centrándose especialmente en conversaciones e interfaces.
Estos avances no sólo han alterado la forma en que se comunican las personas, también han suscitado preocupaciones palpables. La amenaza percibida de ser reemplazados en las labores cotidianas despertó debates significativos, donde expertos resaltan los peligros emergentes y la necesidad apremiante de conciencia respecto a los límites de la IA.
“El avance de la IA es sumamente acelerado, de aquí a un año lo que estamos usando hoy de la IA nos va a parecer como era internet cuando empezamos”, cuenta Gustavo Guaragna, CEO de Snoop Consulting.
Además, explica, “es importante resaltar que al ser una tecnología emergente, sus resultados son inciertos y, por lo tanto, aún es imposible predecir cómo terminará su desarrollo, por lo que es fundamental concienciar sobre las posibles consecuencias de su mal uso”.
En ese sentido, diversos expertos en varios campos identificaron los 5 desafíos más importantes que presenta la IA para el 2024:
En este contexto, las preocupaciones éticas y legales en torno a la IA se intensifican. El dilema sobre su integración en el sistema legal y ético, así como su regulación y control, se convierte en un tema central.
La dificultad de distinguir entre creaciones humanas y algoritmos avanza, generando desafíos éticos cruciales. La capacidad de la IA para generar contenido convincente plantea preguntas sobre la responsabilidad y la ética en la creación y difusión de información, desafiando nuestras percepciones sobre la verdad y la autoría.
Sin dudas, la capacidad transformadora de la IA tiene el potencial de cambiar aspectos fundamentales de nuestra sociedad. Además de mejorar la productividad, puede ser una herramienta valiosa para recordar información, mejorar la comunicación y generar ideas innovadoras.
Sin embargo, advierte Guaragna, “aprender a interactuar con la IA implica no únicamente entender sus capacidades, sino también sus complejidades y desafíos”. Por lo tanto, finaliza, “será crucial abordar estos problemas de manera responsable y ética para aprovechar todo su potencial sin comprometer los valores fundamentales de nuestra sociedad”.