Los datos de desempleo del primer trimestre a nivel nacional serán difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el 24 de junio.
Las disparidades laborales en cuestión de género también se vieron en el contraste regional del distrito, en el que la zona norte muestra las mejores condiciones de vida en contraposición con las carencias de la zona sur.
Al respecto, el 10% global se compuso de tres realidades contrastantes: 6,3% de desempleo en la zona norte, 9,3% en la zona centro y 15% en la zona sur.
Las brechas en este caso también se ampliaron en relación con el primer trimestre de 2020: 9,1% en el norte, 10% en el centro y 15,9% en el sur. Es decir, en los doce meses transcurridos la desocupación bajó 9 décimas en el área más postergada, 7 décimas en el centro y 2,8 puntos porcentuales en el norte.
En consecuencia, si en el primer trimestre del año pasado la desocupación del sur era un 74,7% mayor a la del norte, esa diferencia se amplió al 138,1% en el mismo período de 2021.
Ese panorama podría agravarse en el segundo trimestre, si se tiene en cuenta el agravamiento de la pandemia de coronavirus y la vuelta de las restricciones a las actividades económicas y la circulación social.
El organismo reconoció que “esto impacta en el alcance de los principales indicadores laborales, ya que aparecen nuevos grupos poblacionales que anteriormente eran reducidos en tamaño y a partir de esta situación, se vuelven significativos para el análisis”.
De todos modos, el informe señaló -en referencia al primer trimestre- que “la revocación gradual de las medidas implementadas reduce lentamente este impacto, generando una reincorporación parcial de trabajadores informales a la actividad económica, mientras se sostiene la transformación del empleo, tal es el caso del teletrabajo”.
Eso abriría la posibilidad de presentar en junio una disminución de la tasa de desempleo a nivel nacional, aunque se generan dudas acerca de la realidad que mostrará el segundo trimestre.
Entre otros indicadores de importancia, la Ciudad de Buenos Aires exhibió en el primer trimestre una caída en la tasa de actividad del 55,1 al 53,6% en el lapso analizado, así como una disminución del nivel de empleo del 49% al 48,2%.
Asimismo, en contraposición a la baja de la desocupación la subocupación aumentó de 9,9% a 10,5%.
Esas evoluciones también mostraron en su interior una profundización de la brecha de género: para la población de mujeres, la tasa de actividad disminuyó 1,8 punto, alcanzando el 49,5% y la de empleo cayó 1,9 pp, con un 43,4%.
Distinta fue la situación del mercado laboral masculino, en el que la tasa de empleo (53,7%) aumentó 0,6 pp, si bien la de actividad (58,3%) cayó 1,1 punto porcentual.