Hubo química entre ellos y comenzaron a salir.
“Cande fue unos días a Roma por un festival, aproveché para hacer de guía turístico, pegamos onda y empezamos a salir”, recordó Andrés Gil en una entrevista con LA NACIÓN en 2022.
El romance avanzó rápidamente y ambos llegaron a convivir durante un tiempo en Italia. Sin embargo, la relación tuvo que enfrentarse a su primera gran prueba cuando Cande tuvo que regresar a la Argentina.
En lugar de terminar la relación, decidieron intentarlo a la distancia.
Durante un año mantuvieron un noviazgo separado por miles de kilómetros, hasta que Andrés tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la pareja: regresar definitivamente a Buenos Aires.
“Me di cuenta de que quería volver, que le daba más importancia a mis amistades y a mi familia. Y también me puse de novio estando allá”, contó el actor.
Después de aquel período, la relación continuó en la Argentina y ambos fueron consolidando sus proyectos personales y profesionales. Con el paso del tiempo, aquel romance que había comenzado casi como una casualidad en Roma se convirtió en una pareja estable.
En 2020 llegó otro punto de inflexión.
La pandemia modificó los planes de millones de personas y también los de Cande y Andrés. En ese contexto decidieron comenzar a convivir. Dos años más tarde, además, compartieron por primera vez un proyecto laboral en la pantalla al formar parte del elenco de El fin del amor, la serie de Prime Video.
Pero el capítulo más importante de su historia llegó en 2024.
Cande Vetrano y Andrés Gil anunciaron que estaban esperando a su primer hijo. Pino nació el 14 de noviembre de ese año y la pareja comenzó una nueva etapa como familia.
Lejos de los rumores que años después volverían a rodearlos, durante ese período ambos compartieron distintas postales de su vida cotidiana y de la crianza de su hijo.
Incluso, poco antes de que el escándalo que involucró a Gimena Accardi y Nicolás Vázquez volviera a instalarse con fuerza, la familia viajó por primera vez al exterior junto a Pino. El destino fue Nueva York, desde donde Andrés publicó fotografías junto a sus seres queridos.
“FLIA, AMIGOS Y NYC. Y cerca de todo”, escribió en aquella oportunidad.
Sin embargo, después de que se instalaran las versiones sobre un supuesto vínculo entre Andrés y Gimena, esa publicación comenzó a llenarse de mensajes dirigidos contra el actor, al punto de que decidió limitar los comentarios.
El tema no es nuevo.
En agosto de 2025, cuando comenzaron a circular los rumores que lo vinculaban sentimentalmente con Gimena Accardi, Andrés Gil había negado públicamente la versión.
“Lo que está circulando es absolutamente falso”, afirmó entonces a través de sus redes sociales.
El actor también manifestó su malestar porque la polémica terminara afectando el trabajo que compartía con Accardi y Nicolás Vázquez en En otras palabras.
“Me duele que todo el proceso increíble que tuvimos con la obra de teatro con Gime y Nico se vea opacado por un invento”, había expresado.
Gimena Accardi también había negado que Andrés Gil fuera la persona con la que le había sido infiel a Nicolás Vázquez. En agosto de 2025 reconoció públicamente haber tenido “un desliz absoluto” y aseguró que la persona involucrada era alguien ajeno al mundo del espectáculo.
“Es mentira la persona con la que se me vincula”, había dicho al referirse específicamente a los rumores que la relacionaban con su compañero de teatro.
Pero más de un año después, el tema volvió a explotar.
Según Ángel de Brito, el vínculo entre Accardi y Gil habría existido, pese a las negaciones públicas realizadas en aquel momento. Pepe Ochoa fue todavía más contundente al referirse a la situación y aseguró que Cande Vetrano habría elegido perdonar a Andrés y continuar con él.
Se trata de una versión que vuelve a poner el foco sobre una pareja que atravesó más de diez años de relación, una distancia internacional, la convivencia, proyectos laborales compartidos y la llegada de un hijo.
Y mientras las versiones sobre aquella supuesta infidelidad vuelven a ocupar titulares, Cande y Andrés continúan ligados por la historia que construyeron juntos y por su hijo Pino.
La relación que nació con una visita a Roma y un improvisado papel de guía turístico terminó convirtiéndose en una historia de más de una década. Ahora, una acusación que ambos habían negado públicamente vuelve a poner a prueba una pareja que, al menos hasta el momento, decidió seguir adelante