El intercambio fue subiendo de tono hasta que el conductor formuló la pregunta sin rodeos: “¿Rial y Canosa tuvieron algo?”. Lejos de esquivar el tema, Ventura respondió con una frase que abrió múltiples interpretaciones y que, para muchos, confirmó lo que siempre se sospechó. “A lo mejor una parte quería y la otra no”, deslizó, dejando entrever que existió una tensión que no pasó desapercibida en aquel entonces.
Lejos de cerrar el tema, el periodista sumó aún más misterio al relato y alimentó el enigma con una serie de hipótesis que dejaron a todos boquiabiertos. “O se asustaba, o le daba miedo, o le daba terror, o lo veía en todos lados”, remató, sin precisar nombres ni situaciones concretas, pero dejando claro que algo ocurrió puertas adentro.
Con esas palabras, Ventura no solo reavivó uno de los rumores más explosivos de la historia de Intrusos, sino que también confirmó que existió una dinámica compleja entre Jorge Rial y Viviana Canosa, marcada por deseos cruzados, temores y silencios. Una historia que, lejos de cerrarse, volvió a quedar abierta y expuesta, como tantas otras del mundo del espectáculo que resurgen cuando alguien se anima a decir lo que nunca se dijo.