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Buñuelos de zucchini al horno: una receta liviana para sumar verduras sin freír

Una guía práctica para preparar buñuelos dorados, firmes y sabrosos con pocos ingredientes, evitando el exceso de aceite y el error más común: no escurrir bien el zucchini.

Buñuelos de zucchini al horno: una receta liviana para sumar verduras sin freír. (Imagen ilustrativa)
Buñuelos de zucchini al horno: una receta liviana para sumar verduras sin freír. (Imagen ilustrativa)

Los buñuelos de zucchini al horno son una alternativa simple para incorporar más verduras a las comidas cotidianas sin recurrir a la fritura. Funcionan como entrada, guarnición o acompañamiento de una ensalada, y también pueden servirse junto con alguna fuente de proteínas para armar un plato más completo.

A diferencia de los buñuelos tradicionales cocinados en abundante aceite, esta versión se prepara en una placa apenas aceitada o con papel apto para horno. El resultado puede ser dorado por fuera y tierno por dentro, siempre que se respete un paso fundamental: quitarle al zucchini la mayor cantidad posible de agua antes de mezclarlo con el resto de los ingredientes.

Por qué el zucchini necesita un paso previo

El zucchini es una verdura con alto contenido de agua. Al rallarlo, libera líquido con facilidad, y si ese excedente queda dentro de la preparación, la mezcla se vuelve demasiado blanda. Como consecuencia, los buñuelos pueden expandirse en la placa, perder forma o quedar con una textura poco firme.

Por eso, antes de sumar huevos, harina y condimentos, conviene dejar el zucchini rallado unos minutos en un colador y luego presionarlo con un paño limpio. Este gesto sencillo mejora la consistencia, permite usar menos harina y ayuda a conservar el sabor vegetal de la preparación.

Ingredientes para preparar 10 a 12 buñuelos

Las cantidades pueden variar levemente según el tamaño de los zucchinis y la humedad que tengan. Como base, para una tanda mediana se necesitan:

2 zucchinis medianos, de unos 400 a 450 gramos en total; 2 huevos; 5 cucharadas de harina de avena o harina común, más una cucharada extra si la mezcla lo requiere; 2 cucharadas de queso rallado, opcionales; 1 diente de ajo picado o un poco de cebolla de verdeo; pimienta, perejil o provenzal, una pizca de sal y un poco de aceite para la placa.

El queso rallado aporta sabor y ayuda a dar estructura, pero puede omitirse si se busca una versión más simple. La harina de avena es una opción práctica para lograr una textura más rústica, aunque la harina común también cumple la función de unir la mezcla.

Paso a paso para que queden dorados y no se desarmen

Primero, lavar bien los zucchinis y rallarlos con cáscara usando la parte gruesa del rallador. Colocar la verdura rallada en un colador y dejarla reposar unos minutos. Después, envolverla en un paño limpio o presionarla con firmeza para retirar el líquido excedente.

En un bowl, mezclar el zucchini escurrido con los huevos, la harina elegida, el queso rallado si se utiliza y los condimentos. La preparación debe quedar húmeda, pero no líquida. Si todavía se ve demasiado floja, se puede sumar una cucharada adicional de harina, sin excederse para no obtener una masa pesada.

Luego, distribuir porciones con una cuchara sobre una placa apenas aceitada o cubierta con papel apto para horno. Conviene dejar espacio entre cada buñuelo y aplastarlos apenas para que se cocinen de manera pareja.

Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos aproximadamente. A mitad de cocción, darlos vuelta con cuidado para favorecer un dorado más parejo. Están listos cuando se ven firmes, dorados y se despegan con facilidad de la placa. El tiempo final puede variar según el horno y el tamaño de las porciones.

Una opción más liviana, pero no una comida completa por sí sola

Cocinarlos al horno permite reducir la cantidad de grasa de cocción en comparación con una fritura tradicional. De todos modos, el aporte final depende de los ingredientes utilizados, del tamaño de las porciones y de los acompañamientos.

Las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan incorporar verduras y priorizar métodos de cocción distintos de la fritura. En esa línea, estos buñuelos pueden ser una forma práctica de sumar vegetales a la mesa sin complicar la preparación.

Para servirlos, una opción simple es acompañarlos con yogur natural condimentado con limón y hierbas. También combinan bien con una ensalada fresca. Si sobran, es importante guardarlos en la heladera dentro de las dos horas posteriores a la cocción y calentarlos bien antes de consumir.