El ministro de Salud de Quereb, Christian Dubé, le informó a los ciudadanos que comenzarían a pedir pasaporte sanitario a todas aquellas personas que quisieras consumir alcohol o cannabis en las tiendas gubernamentales y, a partir de ese momento, los medios de comunicación empezaron a comunicar que los turnos para inocularse contra el coronavirus se cuadriplicaron.
Según cifras oficiales, desde que se aplicó la restricción en el consumo de alcohol y marihuana para los no vacunados, se pasó de inocular de 1.500 a 6.000 personas.
Por su parte, otra de las restricciones que implementaron las autoridades para poder frenar los contagios y vacunaciones es que el toque de queda se extendió desde las 22 hasta las 5 de la mañana. “Sí, esto es muy difícil en este momento, pero estamos tomando todas las medidas para asegurarnos de minimizar el impacto en nuestro personal y en el sistema”, justificó Dubé.
Según Dubé, la mitad de los habitantes internados por Covid-19 en los hospitales no se encuentran vacunados y señaló que, para mediados de enero, el número de pacientes podría aumentar de 2000 a 3000.