Sonja Semyonova llama la atención en las redes sociales por su intenso amor por la naturaleza, y se autodefine como "ecosexual". La mujer de 45 años afirma estar enamorada de un árbol, y es una de las mejores relaciones que ha tenido.
Sonja Semyonova llama la atención en las redes sociales por su intenso amor por la naturaleza, y se autodefine como "ecosexual". La mujer de 45 años afirma estar enamorada de un árbol, y es una de las mejores relaciones que ha tenido.
Según la descripción de su cuenta de Tiktok, Semyonova es una "educadora sexual somática en formación", así como una "guía de autointimidad". Su inusual proximidad a un árbol cercano a su casa, un roble en este caso, comenzó durante la pandemia.
"La presencia que siento en el árbol es lo que busco, pero esto es una fantasía con una persona. Quería esa avalancha de energía erótica que surge cuando conoces a una nueva pareja y que no es sostenible", admitió Semyonova, quien vive en Vancouver (Canadá).
La mujer destacó, sin embargo, que no tiene interacciones sexuales con el roble: el contenido erótico de su relación con la planta se limita a su mente y todo comenzó cuando se mudó a su actual barrio en el invierno de 2020, en plena pandemia.
Allí, en medio del caos por el confinamiento comenzó a salir a pasear. Fue durante uno de esos paseos cuando, al pasar por delante de un gran roble cercano a su casa, comenzó a tener experiencias “eróticas”, ya para el verano de 2021, señaló el medio Daily Star.
"Estuve caminando por un sendero cerca del árbol cinco días a la semana durante todo el invierno. Noté una conexión con el árbol. Había un erotismo con algo tan grande y tan viejo que me sujetaba", le indicó a la prensa británica.
A través de su cuenta de Instagram, @bodystoryteller, la mujer comparte sus experiencias, y cómo este estilo de vida le ha dado un giro de 360 grados a su vida.
Esta orientación sexual fue creada por Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle, dos artistas de performance que se casaron en 2003 y, después, pasaron por una serie de otros matrimonios: con el cielo, la Luna, el Sol y la Tierra, sólo por nombrar algunos ejemplos.
En su Manifiesto Ecosexual explican su curioso acercamiento al ecologismo: "La Tierra es nuestra amante. Estamos locos, apasionados y perdidamente enamorados y agradecemos cada día esta relación. Con el objetivo de crear una relación mutua y sostenible con la Tierra, colaboramos con la naturaleza. Tratamos a la Tierra con bondad, respeto y cariño", afirman en un extracto del documento.