Trends

Cinco rincones de la casa que pueden sumar espacio de guardado sin hacer obra

Con muebles angostos, bancos funcionales y organizadores simples, es posible aprovechar zonas desaprovechadas y ordenar mejor cada ambiente.

02 de octubre de 2026 - 14:39
Cinco rincones de la casa que pueden sumar espacio de guardado sin hacer obra
Cinco rincones de la casa que pueden sumar espacio de guardado sin hacer obra. (Imagen ilustrativa)

Ganar espacio de guardado no siempre implica encarar una reforma, sumar placares o resignar metros de circulación. En muchas casas y departamentos hay zonas que quedan sin uso por costumbre: el respaldo del sillón, el espacio bajo una ventana, el reverso de una puerta o el final de un pasillo. Con piezas proporcionadas y una planificación simple, esos sectores pueden convertirse en aliados para ordenar sin recargar los ambientes.

La clave está en elegir soluciones que acompañen la rutina diaria. Un buen sistema de almacenamiento no solo guarda más cosas: también ayuda a que los objetos tengan un lugar definido, evita el desorden visual y libera superficies que suelen llenarse con controles, llaves, ropa o papeles.

Detrás del sillón: una franja útil para apoyar y guardar

Cuando el sofá no está pegado a la pared, el espacio que queda detrás puede aprovecharse con una consola angosta o un mueble bajo. Esta alternativa suma una superficie de apoyo para libros, bandejas o controles remotos, y también puede incorporar estantes inferiores para cajas, mantas, juegos de mesa u objetos de uso ocasional.

Antes de comprar o encargar una pieza, conviene medir bien la circulación. El mueble no debe invadir el paso ni dificultar el movimiento alrededor del living. La profundidad es el dato más importante: cuanto más estrecha sea la consola, mejor funcionará en ambientes chicos. Además, este recurso ayuda a delimitar el área de estar cuando el sillón queda ubicado en el centro del ambiente.

Puertas y paredes: ordenar sin ocupar el piso

El reverso de una puerta suele ser una superficie olvidada. Con percheros, ganchos u organizadores colgantes, puede servir para guardar abrigos, bolsos, toallas, accesorios o productos de limpieza livianos. Es una opción práctica para baños, dormitorios, cocinas y recibidores porque libera el suelo y evita sumar muebles voluminosos.

Para que funcione, hay que revisar algunos detalles: el grosor de la puerta, el sentido de apertura, la distancia con el marco y la presencia de muebles cercanos. También es importante no sobrecargarla. Si los objetos son demasiado pesados o numerosos, la puerta puede dejar de cerrar correctamente y el sistema termina generando más desorden que solución.

Bajo la ventana: asiento y almacenamiento en un mismo lugar

El espacio debajo de una ventana suele quedar libre para no tapar la luz natural. Sin embargo, un banco bajo con cajones o compartimentos cerrados puede convertir esa zona en un rincón funcional. Sirve como asiento y, al mismo tiempo, permite guardar mantas, juguetes, zapatos, textiles de temporada u otros elementos que no necesitan estar a la vista.

La altura del banco debe respetar el alféizar y no bloquear la apertura de la ventana. Si el ambiente recibe sol directo, los compartimentos cerrados protegen mejor el contenido que los estantes abiertos. En casas con chicos, los cajones bajos también facilitan que puedan guardar sus cosas sin depender de estantes altos.

El final de un pasillo: un punto estratégico para objetos de uso ocasional

Muchos pasillos terminan en una pared vacía. Si el ancho lo permite, ese sector puede recibir un aparador, gabinete o mueble de poca profundidad. Es una buena ubicación para ropa de cama, papeles, documentos, artículos de limpieza o elementos que no se usan todos los días.

La recomendación principal es medir con el mueble abierto. No alcanza con calcular el fondo cerrado: también hay que verificar que cajones y puertas puedan usarse sin bloquear el paso. Sobre la superficie, una bandeja o contenedor chico puede ordenar llaves, correspondencia y objetos sueltos, evitando que terminen repartidos por toda la casa.

A los pies de la cama: doble función en el dormitorio

El sector ubicado al pie de la cama admite bancos con tapa abatible, cajones o compartimentos abiertos. Además de servir como apoyo para sentarse o vestirse, permite guardar almohadas, cubrecamas o ropa de otra temporada. En dormitorios chicos, esta doble función evita sumar una cómoda o un baúl adicional.

Como regla general, el mueble no debe impedir abrir cajones cercanos ni dificultar hacer la cama. También conviene definir qué se va a guardar antes de elegirlo: lo cotidiano debe quedar a mano, mientras que lo estacional puede ir en espacios menos accesibles. El objetivo no es llenar cada rincón disponible, sino asignar una función clara a cada zona para que el orden sea más fácil de mantener.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas

Más sobre Trends