Embellecer muebles y objetos de la casa no siempre implica un gasto significativo. Con silicona líquida y alcohol es posible preparar un barniz casero que aporta brillo y realza el aspecto de aquellos elementos que perdieron color.
Una mezcla casera de silicona líquida y alcohol permite preparar un barniz para renovar el aspecto de muebles, piedras y piezas decorativas.

Una mezcla casera de silicona líquida y alcohol permite preparar un barniz para renovar el aspecto de muebles, piedras y piezas decorativas.
Embellecer muebles y objetos de la casa no siempre implica un gasto significativo. Con silicona líquida y alcohol es posible preparar un barniz casero que aporta brillo y realza el aspecto de aquellos elementos que perdieron color.
La fórmula difundida en el canal de YouTube de Gio de la Rosa, especializado en cuestiones del hogar, permite dar una nueva apariencia a piedras, piezas decorativas y muebles, entre otras superficies.
El procedimiento es sencillo, pero es fundamental respetar las cantidades y el tiempo de reposo.
1. Colocar el alcohol: primero se vierte el alcohol de uso doméstico en el recipiente. La cantidad dependerá del volumen que se quiera preparar.
2. Agregar la silicona líquida: se incorpora exactamente la misma cantidad de silicona líquida que de alcohol, manteniendo una proporción de 1:1. Por ejemplo, si se coloca 1 cm de altura de alcohol en el recipiente, se debe agregar la misma medida de silicona líquida.
3. Mezclar los ingredientes: se remueve de manera minuciosa hasta integrar por completo ambos componentes. Al terminar, el líquido puede presentar un aspecto blanquecino y numerosas burbujas de aire.
4. Dejar reposar: se cierra el recipiente de manera hermética y se deja reposar durante aproximadamente 30 minutos a 1 hora. Durante este período, las burbujas ascienden y desaparecen. El reposo permite que el producto alcance el aspecto transparente necesario para su uso.
Se distribuye sobre la pieza con un pincel o una brocha: la aplicación debe realizarse con rapidez.
Una vez que comienza el secado, no se debe volver a pasar el pincel sobre la zona, ya que la película que se está formando puede dañarse.
Se recomienda colocar una capa generosa. Mientras seca, es habitual que la superficie adquiera temporalmente un aspecto grisáceo u opaco. En ese momento, se debe esperar sin intervenir hasta que el proceso termine. Al finalizar, recuperará su transparencia y brillo.
Si se necesita una segunda mano, es necesario esperar a que la primera capa esté completamente seca.
Su aplicación varía según el material:
Piedras y minerales naturales: recupera el tono original y permite apreciar con mayor claridad sus detalles.
Objetos pintados y ornamentales: ayuda a proteger la pintura de base y deja una terminación lustrosa.
Madera natural: resalta las vetas y los detalles propios de la madera. Además, presenta buena adherencia sobre superficies lisas.
Para un trabajo de barnizado en madera, el procedimiento tradicional contempla etapas previas de sellado y lijado, seguidas de la aplicación del barniz y un pulido fino intermedio con una lija de grano 400.
Si sobra producto, puede guardarse para utilizarlo posteriormente. Para ello, debe colocarse en un recipiente con cierre completamente hermético.
Por otra parte, debido a la presencia de alcohol, conviene trabajar en un lugar bien ventilado y alejado de llamas, chispas y fuentes de calor. También se debe evitar el contacto con los ojos y mantener el producto fuera del alcance de los niños.
Durante el secado es conveniente no manipular la pieza para evitar alterar el acabado final.