Para el hojaldrado: manteca extra y maicena.
Para el relleno: dulce de membrillo o dulce de batata cortado en cubitos.
Para la cocción y decoración: grasa vacuna (preferentemente) o aceite, almíbar y granas de colores.
Paso a paso para preparar pastelitos caseros
Preparación de la masa: integrar la harina, la manteca, la sal y el agua hasta formar un bollo liso. Aunque al comienzo puede resultar pegajosa, el amasado ayudará a darle una textura más suave. Luego, dejar descansar durante 30 minutos.
El proceso de hojaldrado:
- Estirar la masa en forma rectangular.
- Pincelar con manteca, espolvorear maicena y llevar ambos extremos hacia el centro.
- Repetir el procedimiento con más manteca y maicena, retirando el excedente antes de doblar nuevamente.
- Realizar una última capa de manteca y maicena y volver a plegar.
- Estirar apenas con palo de amasar y llevar a la heladera por otros 30 minutos.
Armado de los pastelitos:
- Enharinar la mesada y estirar la masa hasta alcanzar un grosor similar al de un disco de empanada.
- Cortar cuadrados de aproximadamente 8 x 8 centímetros.
- Colocar un cubo de dulce en el centro, cubrir con otro cuadrado de masa y presionar los pliegues para darles su forma característica.
Cocción: calentar la grasa vacuna o el aceite a temperatura media. Durante la fritura, ayudarse con un tenedor para que las capas del hojaldre se abran y se formen los clásicos pliegues crocantes.
Terminación: una vez dorados, retirar los pastelitos, pincelarlos con almíbar y decorar con granas para darles el toque final.
Día de la Independencia en la Argentina: por qué se celebra el 9 de julio
El 9 de Julio de 1816, los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata reunidos en la Casa Histórica de Tucumán declararon la independencia de la Corona española. Con la firma del Acta de la Independencia, el Congreso manifestó la voluntad de romper los vínculos políticos con España e iniciar una nueva etapa como nación soberana.
Diez días después, el 19 de julio de 1816, los congresales ampliaron esa declaración al establecer que las Provincias Unidas serían "libres e independientes del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli, y de toda otra dominación extranjera", un lema que buscó reafirmar la soberanía frente a cualquier potencia.