Darko Desic se escapó de un correccional en Australia. Llevaba más de un año cumpliendo una condena por cultivar marihuana. Le habían dado tres años de cumplimiento efectivo, pero igual decidió escaparse.
Darko Desic se escapó de un correccional en Australia. Llevaba más de un año cumpliendo una condena por cultivar marihuana. Le habían dado tres años de cumplimiento efectivo, pero igual decidió escaparse.
Desic usó su ingenio y una sierra para metales. Su necesidad de huir de la cárcel tenía un motivo más profundo: Darko Desic se había fugado de la guerra de su país, la ex Yugoslavia. Desic temía que lo deportaran y lo juzgaran por traición.
Su vida como prófugo fue tranquila y discreta. Se alojó cerca a Sydney y trabajó en negro, en empleos que podía cobrar en efectivo. Darko decidió evitar cualquier organismo estatal, incluso hospitales, para evitar ser descubierto.
Treinta años después, Darko Desic decidió entregarse a la policía. ¿Por qué? Prefiere estar preso que quedar sin techo. Su historia se volvió viral y emocionó a sus conocidos.
Actualmente hay una campaña de recaudación de fondos para ayudarle a contratar un abogado, esta campaña ya ha alcanzado los 25 mil euros recaudados.