Sin embargo, el relato dio un giro inesperado cuando reveló el remate de Fede: además de querer que se sintiera cómoda, el verdadero motivo era que ya no le ensuciara más las sábanas con maquillaje.
El comentario, que ella contó entre risas, no cayó nada bien en redes sociales. Lejos de ver ternura, muchos usuarios la cuestionaron con dureza y la tildaron de “migajera”, "la vara está mu baja", "¿Ella sabe lo delas sábanas de Fede?", fueron los mensajes que recibió, acusándola de romantizar una frase que, para algunos, fue desubicada. La reacción fue inmediata y feroz, reavivando además los fantasmas del pasado sentimental de Fede Bal y su fama de mujeriego e infiel.