Una tragedia en un hospital de Brasil ha conmocionado a todo el país. Una mujer de 34 años ha denunciado a la clínica por la muerte de su hija en el parto. El hospital se ha defendido argumentando que, de no haber fallecido, la bebé habría tenido problemas respiratorios. Según los informes, el partero que asistió a la mujer le habría arrancado la cabeza al bebé.











