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Detergente casero para la cocina: el método simple y profesional para lograr una limpieza profunda de la vajilla

En esta guía se explica cómo preparar un detergente casero para la cocina mediante un método simple y accesible, que permite obtener un producto eficaz para la limpieza profunda de la vajilla, incluyendo platos, vasos y cubiertos.

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Detergente casero: es poisble elabrar este producto en simples pasos sin necesidad de comprarlo en supermercados. 

Detergente casero: es poisble elabrar este producto en simples pasos sin necesidad de comprarlo en supermercados. 

En muchos hogares crece la búsqueda de alternativas caseras de limpieza, con el objetivo de reducir el uso de productos industriales más agresivos. En este contexto, esta receta permite elaborar un detergente lavaplatos casero de buen rendimiento, fácil preparación y sin necesidad de utilizar soda cáustica.

El resultado es un líquido cristalino, de pH neutro, con buena capacidad desengrasante y espuma estable, obtenido a partir de la combinación de distintos componentes activos de limpieza que favorecen la espuma y el efecto desengrasante.

Ingredientes para la elaboración del detergente casero

Para preparar este detergente lavaplatos casero, difundido a través del canal de YouTube “El club hogar”, se necesitan los siguientes ingredientes:

  • Agua filtrada o hervida: 700 ml en total (500 ml + 200 ml)
  • Ácido sulfónico: 100 ml (remueve grasa y genera espuma)
  • Cocoamida: 50 ml (estabiliza la espuma y neutraliza el ácido)
  • Genapol 28 (Lauril Éter Sulfato de Sodio): 100 ml
  • Trietanolamina: 50 ml (aporta transparencia y estabilidad)
  • Tripolifosfato de sodio: 5 gramos
  • Fragancia: 1 ml (limón u otras variedades)
  • Colorante
  • Glicerina (opcional): suaviza el contacto con las manos

Detergente casero: cómo se elabora, paso a paso

1. Base inicial: colocar 500 ml de agua en un recipiente limpio. Agregar el ácido sulfónico y mezclar hasta su completa disolución.

2. Neutralización y espuma: incorporar la cocoamida y mezclar hasta integrar por completo. Este paso ayuda a estabilizar la espuma.

3. Tensoactivo principal: añadir el Genapol 28 y mezclar suavemente para evitar exceso de burbujas. La mezcla comenzará a espesar.

4. Clarificación: agregar la trietanolamina, logrando que el líquido pase de opaco a más transparente y cristalino.

5. Refuerzo de limpieza: disolver el tripolifosfato de sodio en los 200 ml restantes de agua e incorporar lentamente a la mezcla principal mientras se revuelve.

6. Control de calidad: verificar el pH neutro con tiras indicadoras. La preparación debe quedar estable y con la viscosidad adecuada, sin necesidad de agregar sal.

7. Personalización (color y aroma): una vez comprobado el pH, agregar el colorante (hasta lograr el tono deseado) y la fragancia. Es recomendable que el color sea coherente con el aroma (por ejemplo, amarillo para fragancias cítricas) para lograr un acabado más profesional. Si se desea, en este momento también se puede sumar la glicerina.

8. Reposo y envasado: dejar reposar hasta que desaparezcan las burbujas superficiales. Luego envasar en recipientes limpios.

Los insumos utilizados para esta preparación pueden conseguirse en Argentina a través de casas de productos químicos o proveedores de cosmética y limpieza artesanal, dado que forman parte de materias primas de uso habitual en este tipo de elaboraciones.

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