La principal hipótesis apunta contra un vecino de 61 años, quien habría mantenido cautivo al joven durante todo ese tiempo. Según informaron las autoridades, cuando la Policía llegó al lugar, el sospechoso intentó escapar, pero fue detenido antes de lograrlo.
Las primeras declaraciones de Omar resultaron tan estremecedoras como el propio hallazgo. El hombre contó a medios argelinos que durante años creyó estar bajo un hechizo impuesto por su captor, una convicción que, según explicó, le impedía reaccionar o intentar escapar.
También reveló un detalle desgarrador: en algunas oportunidades llegó a ver a miembros de su propia familia desde la distancia, pero nunca consiguió pedir ayuda ni acercarse a ellos.
Tras el rescate, Omar fue trasladado a un centro médico, donde comenzó un tratamiento para recuperarse tanto física como psicológicamente después de 26 años de cautiverio.
El caso conmocionó a Argelia y rápidamente recorrió el mundo por el nivel de horror que encierra la historia. Lo que parecía una desaparición sin respuestas terminó revelando un drama inimaginable que permaneció oculto durante más de dos décadas a pocos pasos de su propio hogar.