El resultado es conocido por todos: el celular empieza a descargarse más rápido, dura menos horas encendido y, en muchos casos, el porcentaje cae de golpe sin explicación. Con el paso de los meses, la batería pierde capacidad y el teléfono deja de rendir como al principio.
Los especialistas recomiendan evitar que el dispositivo permanezca al 100% durante períodos prolongados y, en lo posible, mantener la carga entre un rango moderado. También sugieren usar cargadores originales o certificados, ya que los modelos genéricos pueden generar variaciones de voltaje que aceleran el deterioro.
Por último, otro consejo básico es no usar el celular mientras se carga, especialmente para tareas exigentes como juegos o videos, ya que esto también eleva la temperatura del equipo.
Un simple cambio de hábito puede marcar la diferencia y extender la vida útil de la batería por mucho más tiempo, evitando gastos innecesarios y problemas que suelen aparecer cuando ya es demasiado tarde.