A pesar de la polémica generada, Duque no tardó en reconocer su error y ofrecer disculpas a través de sus redes sociales. "Mis disculpas a los hinchas de Boca por el malentendido en mis palabras. Mi emoción en la Bombonera no tuvo intención de ofender a nadie. ¡Vamos Boca!", escribió la profesora, intentando calmar los ánimos de los seguidores xeneizes.
La anécdota, que rápidamente se volvió viral, demuestra la pasión y la sensibilidad que rodean al fútbol argentino, donde cada palabra y gesto son examinados con lupa, especialmente cuando se trata de la intensa rivalidad entre Boca Juniors y River Plate. La visita de Sara Duque a la Bombonera, aunque marcada por este desliz, deja en claro la magnitud de la experiencia vivida y la huella imborrable que el fútbol argentino deja en aquellos que tienen el privilegio de presenciarlo de cerca.