Una vez en tierra, se activó el protocolo de emergencia en Guarulhos, con personal de pista y bomberos preparados para asistir a la aeronave. Ya en tierra firme y con todos a salvo, desde la cabina se explicó que la emergencia había sido provocada por el “cansancio de la tripulación” y la “falta de combustible”. Tras pasar la noche en San Pablo, el avión retomó su ruta y aterrizó en Buenos Aires durante la madrugada del martes.
Niebla intensa y caos aéreo en el AMBA
El episodio se produjo en medio de una jornada complicada para la aviación comercial en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El Aeroparque Jorge Newbery estuvo cerrado durante varias horas por condiciones meteorológicas adversas y en Ezeiza se redirigieron 23 vuelos por la escasa visibilidad.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una alerta por niebla para el 8 de julio que abarcaba no solo el AMBA, sino también gran parte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y el noreste de La Pampa.
Las complicaciones se extendieron hasta la noche, con 20 vuelos cancelados solo por parte de Aerolíneas Argentinas y otros 50 afectados. Las aerolíneas JetSmart, LATAM y Flybondi también reportaron importantes demoras y cancelaciones a lo largo del día.