El impacto de un buitre en pleno vuelo abrió un agujero en un avión de la compañía Iberia que aterrizaba en Barajas procedente de Bogotá. El airstrike -como se conoce a estos incidentes- provocó daños en la cúpula de fibra que protege un radar y que, según fuentes de la compañía, es "fácilmente sustituible". El incidente tuvo lugar un minuto y medio antes de aterrizar, y la aeronave pudo tomar pista sin mayores contratiempos.




