Cuatro vitaminas son fundamentales para el correcto funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso: B9, B6, D y B12.
El médico psiquiatra Javier Quintero explica qué papel cumplen estos nutrientes en el funcionamiento del cerebro, qué consecuencias puede generar su deficiencia y cómo incorporarlos a través de la alimentación.
Cuatro vitaminas son fundamentales para el correcto funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso: B9, B6, D y B12.
Según indica el médico psiquiatra Javier Quintero, estas cumplen distintas funciones en el organismo y su deficiencia puede generar consecuencias en el estado de ánimo.
La vitamina B9, también conocida como folato, es indispensable para el correcto funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso central. Cumple un rol activo en la formación y renovación celular.
El psiquiatra Quintero señala que su carencia puede manifestarse con una mayor sensación de cansancio, irritabilidad y dificultades para concentrarse.
Entre los alimentos que permiten incorporarla se encuentran las verduras de hoja verde, las lentejas, los espárragos y la palta.
La vitamina B6, también llamada piridoxina, participa directamente en la síntesis de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, relacionados con la motivación y el estado de ánimo.
El médico explica que su déficit puede provocar confusión, fatiga, irritabilidad y cambios bruscos en el estado anímico.
Se encuentra en alimentos como el pavo, el salmón, los garbanzos, la banana y los pistachos.
La vitamina D interviene en distintos procesos cognitivos y promueve el desempeño habitual del sistema nervioso central.
Para Quintero, los niveles bajos de esta vitamina están estrechamente vinculados con el agotamiento físico y mental y, sobre todo, con alteraciones en el estado de ánimo.
La vitamina D se sintetiza principalmente a través de la exposición directa al sol. También puede obtenerse mediante el consumo de pescados azules, específicamente la caballa y el salmón.
La vitamina B12, o cobalamina, es considerada por el especialista como la más fundamental de las cuatro. Es crucial para la salud de las neuronas y el funcionamiento integral del sistema nervioso central.
El psiquiatra advierte que su escasez puede desencadenar cansancio persistente, fallas de memoria, problemas de concentración e incluso síntomas neurológicos.
Entre sus fuentes alimentarias se encuentran la carne vacuna, productos lácteos como el yogur y el queso, y mariscos como las almejas.
El huevo reúne las cuatro vitaminas
Como dato destacado, Quintero señala que el huevo contiene las cuatro vitaminas analizadas: B9, B6, D y B12.