El organismo indicó que "el domingo pasado los uniformados advirtieron el mal estado de salud en el que estaba un perro que la imputada tenía en una vivienda de calle Arzeno al 7.200”, por lo que "los brigadistas se llevaron al animal para que reciba atención veterinaria”.
En la audiencia, la fiscalía informó que “el can es de raza pitbull y fue maltratado durante aproximadamente diez años”, ya que “al ser revisado se constató que tenía desnutrición severa, inestabilidad, hipertermia, deshidratación y caquexia extrema”.
“El perro, además, presentaba una fractura no tratada y la consecuente discapacidad completa de una de sus patas traseras que pudo haberse evitado con una intervención oportuna”, amplió la fiscalía.
“También tenía escaras con gran infección, ectoparásitos y lesiones cortantes en parte de la cadera”, añadió el MPA, que luego remarcó que “debido a que la vida del can estaba en riesgo, fue internado con suero para tratar el dolor agudo que sufría y brindarle los cuidados necesarios”.