Acremado de la manteca: en el bol de la batidora, colocar la manteca a punto pomada junto con la ralladura de limón. Agregar el azúcar y batir durante 5 minutos hasta obtener una mezcla cremosa.
Incorporar los huevos: añadir el primer huevo y batir hasta que quede perfectamente integrado. Luego incorporar el segundo y continuar batiendo hasta obtener una preparación homogénea.
Agregar la harina: incorporar la harina 0000 y batir durante 3 minutos más para integrar todos los ingredientes.
Sumar el jugo de limón: verter el jugo de medio limón y batir durante 1 minuto más para homogeneizar la preparación.
Preparar el molde: volcar la mezcla en un molde de 20 x 20 cm, previamente enmantecado y cubierto con papel manteca para facilitar el desmolde.
Hornear los lemonies: llevar a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 25 minutos. Retirar cuando los bordes comiencen a dorarse y la superficie todavía se note apenas blanda al tacto. Es importante no exceder el tiempo de cocción para conservar la característica textura húmeda de los lemonies. Como referencia, al insertar un palillo, este debe salir limpio o con una leve humedad, pero nunca completamente seco por exceso de cocción.
Preparar el glaseado de limón: cuando los lemonies estén completamente fríos, mezclar el azúcar impalpable con las 3 cucharadas de jugo de limón hasta obtener un glaseado espeso. Distribuirlo de manera uniforme sobre toda la superficie.
Dejar secar y cortar: dejar secar el glaseado durante aproximadamente 4 horas. Si se desea una presentación más prolija, recortar los bordes antes de cortar los lemonies en cuadrados del tamaño elegido.