Por su parte, quienes vivan allí también podrán llevar sus alimentos. “Si los residentes quieren traer su propia comida también pueden hacerlo; hay cámaras frigoríficas, por lo que, por ejemplo, si vamos a estar encerrados durante siete años entonces podemos traer siete pavos para guardarlos para el Día de Acción de Gracias", explicó Hall al medio británico.
Lo curioso de “Survival” es que puede resistir una ojiva nuclear de 20 kilotones (aproximadamente el tamaño de la bomba de Nagasaki) que detone a menos de un kilómetro de distancia. Está hecho de un cemento especial que puede doblarse sin romperse tras una onda de choque nuclear.
¿Cómo es “Survival”?
Se trata de un complejo de catorce pisos construido a setenta metros bajo tierra. Los departamentos también son catorce.
Cada uno de los “silos” viene equipado con una piscina de 75 metros, spa, sauna de lujo, sala de cine, salón de usos múltiples, gimnasio, muro de escalada, campo de golf y de tiro, parque para perros, supermercado, centro médico, aula de clases, laboratorio de acuaponía y ventanas virtuales para combatir el encierro, entre otras comodidades.
Por el momento, ninguno de sus residentes vive en sus condominios a tiempo completo, aunque durante la pandemia estuvieron varias semanas e incluso un mes encerrados allí.
¿Cuánto cuesta un departamento en “Survival”?
El precio de una suite estilo habitación de hotel de 84 metros cuadrados comienza en 500 mil dólares. Los penthouses más grandes en 4,5 millones de dólares. Todos están ocupados.
Según contó Hall, su idea nació luego de los ataques del 11 de septiembre: “El objetivo es proteger a los residentes de una amplia gama de amenazas que podrían acabar con el mundo, desde una guerra nuclear hasta una pandemia, el impacto de un meteorito y los disturbios civiles. Estos son búnkeres de lujo reforzados con tecnología nuclear que están diseñados para proteger a cualquier residente tanto física como mentalmente”.