Tristeza

Mamá mató accidentalmente a su hija mientras intentaba dispararle a un perro

Su hija adolescente de 16 años intentaba proteger a sus gatitos de un perro callejero.
Mamá mató accidentalmente a su hija mientras intentaba dispararle a un perro

En un trágico incidente que conmocionó a la comunidad de Nowata, Amanda Myrene Fields Moffett, una mujer de 43 años y ciudadana Cherokee, se declaró culpable esta semana de homicidio involuntario en un tribunal federal de país indio. Moffett enfrentaba cargos por la muerte de su hija adolescente, Laramie, de 16 años, ocurrida hace cinco años, cuando intentaba proteger a sus gatitos de un perro callejero.

El fatídico evento tuvo lugar el 5 de octubre de 2018, cuando la joven Laramie alertó a su madre sobre un perro callejero que estaba atacando a sus gatitos en el patio trasero de su hogar. Sin imaginar las terribles consecuencias que seguirían, Moffett tomó una pistola y salió al porche en la oscuridad de la noche. Sin confirmar la ubicación de su hija, disparó hacia el patio, creyendo que estaba apuntando al perro agresor.

La fiscal federal Clinton Johnson expresó su pesar por el trágico desenlace: "Todo propietario de armas tiene la responsabilidad legal de extremar las precauciones al disparar un arma de fuego. Desafortunadamente, este caso resalta los posibles resultados trágicos sin esa precaución".

Inicialmente, Moffett enfrentó cargos por asesinato en primer grado con intención deliberada. Sin embargo, su abogado logró que el caso fuera desestimado al argumentar que había sido injustamente acusada en un tribunal estatal. Además, surgieron discrepancias en los informes judiciales sobre la cantidad de disparos que recibió la joven.

Actualmente, Moffett se enfrenta a una pena máxima de ocho años en una cárcel federal. La sentencia final será determinada por un juez federal, quien considerará las pautas de sentencia de EE. UU. y otros factores legales. Mientras tanto, Moffett permanecerá en libertad supervisada hasta que se programe la audiencia de sentencia.

El caso fue investigado minuciosamente por la Oficina de Investigaciones del Estado de Oklahoma, el FBI y la Oficina del Sheriff del Condado de Nowata. La tragedia ha dejado a la comunidad local consternada, recordando la importancia de la precaución y la responsabilidad al manejar armas de fuego, incluso en situaciones de emergencia.