Monóxido de carbono: síntomas de alerta
Es clave prestar atención a los siguientes signos, especialmente si aparecen al encender estufas, calefones o termotanques:
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Dolor de cabeza intenso (el síntoma más frecuente)
- Mareos, náuseas y vómitos
- Debilidad, somnolencia o fatiga extrema
- Confusión mental o dificultad para pensar con claridad
- Visión borrosa
- Dolor en el pecho o falta de aire
Una señal de alarma importante es que varias personas del hogar presenten síntomas similares al mismo tiempo y que estos mejoren al salir al aire libre, lo que sugiere una posible intoxicación por monóxido de carbono.
Qué hacer ante la sospecha de intoxicación
- Salir de inmediato al aire libre y ventilar la vivienda abriendo puertas y ventanas.
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Apagar todos los artefactos.
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No reingresar al lugar hasta que un profesional revise las instalaciones.
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Comunicarse con emergencias (107 o 911) o acudir al centro de salud más cercano.
Monóxido de carbono: claves para la prevención durante el otoño
Para mantener el hogar seguro durante los meses de frío, se recomienda:
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Mantener ventilación constante: dejar siempre una ventana o rendija abierta, aunque sea mínima.
- Controlar el color de la llama: debe ser azul. Si es amarilla, naranja o roja, indica mala combustión.
- Utilizar artefactos aprobados: preferentemente de tiro balanceado en dormitorios y baños.
- Realizar mantenimiento anual: revisión por un profesional matriculado.
- No usar la cocina para calefaccionar: aumenta el riesgo de mala combustión.
- Extremar precauciones con generadores y vehículos: no utilizarlos en espacios cerrados o semicerrados.
- Instalar detectores de monóxido de carbono: una herramienta clave para alertar a tiempo.
- Atención con calefones y termotanques que se apagan solos: si el equipo se apaga con frecuencia, no es normal. Puede deberse al sistema de seguridad (por falta de oxígeno o problemas en la evacuación de gases). Ante esa problemática, se recomienda la revisión por un gasista matriculado.
La prevención es la herramienta más efectiva para atravesar el otoño y el invierno con seguridad y evitar tragedias provocadas por un gas tan imperceptible como letal.