Altman ha dicho que, si hoy fuera joven y estuviera eligiendo carrera, se inclinaría por áreas vinculadas a la ciencia, la ingeniería y especialmente a la inteligencia artificial. En una charla en la Universidad de Stanford sostuvo que entender cómo funcionan los sistemas de IA será clave para aprovechar la próxima ola de innovación.
Sin embargo, también dejó en claro que no se trata solo de aprender a programar. En varias entrevistas afirmó que las herramientas cambian rápido y que lo más valioso es comprender los fundamentos: matemática, lógica, estadística y pensamiento computacional.
El futuro del trabajo, según OpenAI
Desde su rol en OpenAI, Altman viene advirtiendo que la IA tendrá un impacto profundo en el mercado laboral. En una audiencia ante el Congreso de Estados Unidos en 2023, reconoció que la tecnología que su empresa desarrolla puede afectar empleos y que será necesario adaptarse como sociedad.
En ese contexto, el CEO remarcó la importancia de formar talento capaz de trabajar junto a la inteligencia artificial y no en contra de ella. Para Altman, el desafío no es competir con las máquinas en tareas repetitivas, sino utilizarlas como herramienta para potenciar la productividad y la creatividad humana.
También ha señalado que las habilidades blandas —como la comunicación, la empatía y la capacidad de liderazgo— cobrarán aún más valor en un mundo automatizado. Si la IA puede escribir código o analizar datos en segundos, el diferencial estará en definir qué problemas vale la pena resolver.
En distintas intervenciones públicas, Altman destacó que la educación deberá transformarse. Los sistemas actuales fueron diseñados para una economía industrial; el nuevo escenario exige formar personas capaces de reinventarse varias veces a lo largo de su vida profesional.
El mensaje que deja no apunta contra una carrera específica como abogacía o medicina, pero sí cuestiona la idea de que elegir una profesión “segura” garantice estabilidad en el largo plazo. En la visión del CEO de OpenAI, comprender la inteligencia artificial —o al menos sus fundamentos— será una ventaja competitiva decisiva.
Para quienes miran el futuro con incertidumbre, la señal es clara: más que perseguir el título más tradicional, conviene desarrollar pensamiento crítico, base matemática sólida y familiaridad con la tecnología que ya está reconfigurando la economía global. En la era de la IA, según Sam Altman, dominar el cambio será más importante que aferrarse a una etiqueta profesional.