Después de caminar unos 20 km, llegó al distrito de Kabin Buri, a las 5 am, donde contactó a la policía local. De inmediato, le pidió a un efectivo que llamara a su marido, aunque no recordaba el número. Entonces, solicitó que llamaran a su móvil. Sin embargo, pese a los 20 intentos, el hombre nunca atendió el teléfono.
Finalmente, Amanooy logró comunicarse con su marido a las 8 de la mañana. El hombre nunca supo que su mujer no estaba en el coche. Según dijo, creyó que ella estaba durmiendo en el asiento trasero. Cuando lo contactaron, ya había conducido 160 km. Tan pronto como se enteró de todo, regresó de inmediato y le pidió perdón a su esposa.
De acuerdo con medios locales, la pareja lleva 27 años de matrimonio y tiene un hijo de 26 años. Amanooy contó que su esposo rara vez habla con alguien y tampoco tiene muchos amigos. “No sabe cómo sucedió todo esto”, afirmó la mujer, quien afirmó que hablará con su esposo después de llegar a casa.