El femicida estaba detenido por abuso sexual a una hija y tenía permiso para salidas transitorias
Walter Jesús Amador Molina (61)
Según medios locales, Walter Molina y Flora Moyano habían mantenido una relación sentimental durante un tiempo, con encuentros que se realizaban principalmente en el barrio Democracia de Las Heras, donde residían Moyano y la madre de Molina. El hombre tenía permitido asistir a esa vivienda cada dos semanas, dentro del régimen de salidas transitorias que le otorgaba la granja penal de Gustavo André, en el Departamento de Lavalle, mientras cumplía una condena por abuso sexual a una hija.
El 26 de julio, Moyano decidió poner fin a la relación y se lo comunicó a sus hijos. Acordó un encuentro con Molina, pero nunca regresó con vida.
Mas antecedentes del autor del femicidio en Mendoza
El régimen de salidas transitorias que tenía Molina le permitía abandonar la granja penal de Gustavo André, en Lavalle, durante 16 horas cada 15 días, para trasladarse a la casa de su madre en el barrio Democracia de Las Heras. Según fuentes locales, el recorrido registrado por la tobillera electrónica mostró que Molina se desplazó desde donde residía la víctima hasta el descampado donde fue encontrada.
Luego de esto, Molina regresó al penal y quedó detenido como único sospechoso del femicidio. Además de la condena por abuso sexual contra su hija en 2015, el historial judicial del acusado incluye otras sentencias: amenazas simples en 2015, amenazas agravadas en 2009, robo agravado en 2003 y un homicidio en 2000, según el Sistema Integral de Antecedentes (SIA) del Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza.