El paso del tiempo no consiguió borrar las preguntas que habían quedado pendientes ni las consecuencias que aquella investigación tuvo para quienes participaron de ella. Mientras intenta reconstruir los hechos para convertirlos en una historia escrita, el protagonista vuelve a encontrarse con personas que fueron fundamentales durante la investigación.
Entre ellas apareció Ricardo Morales, interpretado por Pablo Rago, esposo de la víctima. Benjamín se comprometió a ayudarlo a encontrar al responsable del crimen. Ese objetivo llevó al protagonista a involucrarse nuevamente con un caso que había quedado grabado en su memoria.
La investigación también contó con la participación de Pablo Sandoval, interpretado por Guillermo Francella, uno de los personajes más recordados de la película, y de Irene Menéndez Hastings, interpretada por Soledad Villamil, quien fue la jefa de Benjamín.
Ricardo Darín, Soledad Villamil y un elenco que dejó su marca
El reparto fue otro de los grandes atractivos de la producción. Ricardo Darín interpretó a Benjamín Esposito, el protagonista que decidió reconstruir un caso que todavía lo perseguía.
Soledad Villamil asumió el papel de Irene Menéndez Hastings, su jefa y uno de los personajes fundamentales en la vida del protagonista.
A ellos se sumó Guillermo Francella como Pablo Sandoval. Su personaje aportó momentos de humor dentro de una historia predominantemente dramática y cargada de tensión.
El elenco también incluyó a Javier Godino, como Isidoro Gómez; Carla Quevedo, como Liliana Coloto; Pablo Rago, como Ricardo Morales; José Luis Gioia, como el inspector Báez; y Rudy Romano, como Ordóñez.
La combinación de estas actuaciones permitió construir una historia en la que cada personaje tuvo un papel concreto dentro de la investigación y en el desarrollo de los conflictos personales.
Una película argentina que encontró una nueva pantalla en Netflix
El regreso a Netflix permitió que la película vuelva a circular entre espectadores que quizá no tuvieron la oportunidad de verla cuando llegó a los cines.
Su estreno original fue en 2009, en un momento en el que las plataformas de streaming todavía no tenían el protagonismo que tienen actualmente. La experiencia de ver una producción argentina en una sala de cine era entonces muy diferente a encontrarla años después dentro de un catálogo digital.
La llegada a Netflix modificó esa situación. Ahora, El secreto de sus ojos puede ser descubierta por personas que no la habían visto y recuperada por quienes ya conocen la historia.
El interés por producciones argentinas de años anteriores también permite que películas que tuvieron una importante repercusión en su momento vuelvan a ocupar espacio en las conversaciones de los espectadores.
Mirá el tráiler de El secreto de sus ojos