Salud

Sexo oral: un urólogo advierte sobre las enfermedades más frecuentes y qué hacer para prevenirlas

El médico urólogo Mauro Carrillo explicó cuáles son las infecciones que pueden transmitirse a través de esta práctica, sus posibles consecuencias para la salud y qué medidas ayudan a reducir los riesgos.

El sexo oral puede facilitar la transmisión de distintas infecciones si no se toman medidas de protección.

El sexo oral puede facilitar la transmisión de distintas infecciones si no se toman medidas de protección.

Aunque el sexo oral suele ser una práctica habitual en la mayoría de las relaciones íntimas, la falta de protección y el desconocimiento de sus riesgos pueden convertirlo en una vía de transmisión de enfermedades graves.

El médico urólogo Mauro Carrillo, en un video publicado en su canal de YouTube, advierte que la boca, la faringe y el ano entran en un juego de "intercambios bacterianos" que pueden derivar en cuadros clínicos complejos, desde diarreas severas hasta tumores.

Uno de los puntos más llamativos que menciona es un estudio científico sobre la transmisión de la gonorrea (Neisseria gonorrhoeae). La investigación analizó una red sexual para determinar cómo se movía la bacteria y los resultados fueron inesperados: seis de las siete personas evaluadas tenían la infección en la garganta, pero no presentaban ningún síntoma en sus genitales.

Lo más llamativo del estudio es que no todos los integrantes de la red habían tenido contacto sexual explícito. Al respecto, Carrillo explica: "Algunas de ellas solo habían tenido besos con lengua. Recordemos que con un beso intenso también se generan microtraumatismos... y la saliva puede presentar gonorrea".

Microheridas: la puerta de entrada

La transmisión no requiere grandes lesiones visibles. El acto en sí mismo puede afectar las defensas naturales del cuerpo. El urólogo señala que "los traumatismos constantes recibidos en dichas zonas van a provocar pequeñas heridas y soluciones de continuidad a nivel de nuestra barrera natural, que es la piel y las mucosas, facilitando el ingreso de patógenos incluso si la otra persona no sabe que está infectada".

Esta vulnerabilidad puede facilitar el contagio de enfermedades como la sífilis o el VIH, aunque el riesgo en este último caso sea estadísticamente bajo. "Recordemos algo muy importante: no todas las infecciones de transmisión sexual pueden tener síntomas. Por ejemplo, una persona puede portar VIH o sífilis y no tener ningún tipo de lesión", advierte.

VPH y el vínculo con el cáncer

El Virus del Papiloma Humano (VPH) representa, según Carrillo, una de las principales amenazas a largo plazo. De acuerdo con los datos que menciona, el ADN de tipos oncogénicos de VPH se detecta en alrededor del 3,5 % de los adultos, con mayor prevalencia en hombres fumadores, según estudios como NHANES.

La conexión con el cáncer también forma parte de sus advertencias. "Hasta el 70 % de los cánceres de garganta podrían estar relacionados con esta práctica", señala el urólogo, quien además advierte que el tabaco empeora el escenario al dañar la mucosa oral.

Los riesgos del "anilingus"

El contacto boca-ano (anilingus) introduce peligros que exceden las infecciones de transmisión sexual tradicionales. Carrillo cita trabajos que muestran una incidencia significativamente mayor de cuadros gastrointestinales en quienes realizan esta actividad con frecuencia.

"Hay muchos trabajos que muestran una mayor incidencia de shigelosis, amebiasis, giardiasis y campylobacter", detalla. Según explica, se trata de infecciones que pueden transmitirse por el contacto con restos microscópicos de materia fecal y derivar en hepatitis A o diarreas agudas.

Cómo prevenir las enfermedades por el sexo oral

Para el especialista, la medicina se rige por probabilidades y una de las principales formas de reducir esos riesgos es la prevención activa:

  • Barreras físicas: el uso de preservativos y campos de látex permite reducir la posibilidad de contagio. "Básicamente no hay excusas para no usar preservativo, incluyendo en prácticas como el sexo oral", afirma Carrillo.

  • Vacunación: la vacuna contra el VPH es efectiva para prevenir infecciones por tipos del virus que pueden causar cáncer orofaríngeo. Aunque su aplicación es ideal a los 11 años, el urólogo indica que "hasta los 40 o 45 años puede tener algún efecto".

  • Chequeos: realizar análisis de rutina (sífilis, VIH y hepatitis) permite detectar infecciones asintomáticas y tomar medidas para evitar su transmisión.