Soñar que alguien se muere —ya sea un familiar, un amigo o alguien que apenas conocés— puede ser perturbador. Te levantás con angustia, como si lo hubieras vivido de verdad. Pero lejos de ser un mal presagio, este sueño está vinculado a los cambios. La muerte, en el lenguaje del inconsciente, no representa un final literal, sino el cierre de una etapa y el inicio de otra. Es tu mente diciéndote: “esto que conocías ya no es igual”.












