El descargo no solo evidenció su malestar con el mensaje, sino también un claro cuestionamiento hacia el responsable de los videograph, a quien responsabilizó por ese enfoque. La situación escaló rápidamente y dejó en evidencia las tensiones internas que pueden surgir en pleno vivo, cuando la línea editorial no coincide con la mirada del conductor.
El episodio terminó de la peor manera, con un clima tenso que traspasó la pantalla y generó repercusión inmediata. Lo que parecía ser una emisión más se transformó en un momento incómodo que expuso, una vez más, las diferencias que pueden surgir dentro de un equipo a la hora de contar la realidad.