El hombre explicó que, aunque no se dedica a profesionalmente a la fotografía profesional, sino que es peluquero de perros, sí suele hacer fotos a los animales para el Facebook de su local. Por ello, su amigo le propuso hacer las fotos de su boda "por 250 dólares (unos 215 euros), cantidad que no es nada por un evento de 10 horas".
El fotógrafo explicó que acompañó a la novia en sus citas, en la ceremonia hizo fotos de los discursos, de los invitados y demás detalles de la boda. Pero, sobre las 17, tras 6 horas de trabajo, iban a empezar a servir la comida y el fotógrafo se percató de que no tenía ningún sitio reservado en la mesa.
"Me estoy cansando y a estas alturas me arrepiento un poco de haber hecho esto por casi nada", comentó. "Le dije al novio que tenía que salir durante 20 minutos para comer y beber algo. Me dijo que tengo que hacer de fotógrafo o irme sin cobrar".
"Con el calor, teniendo hambre, estando molesto por las circunstancias, le pregunté si estaba seguro, y me dijo que sí, así que borré todas las fotos que hice delante de él y me fui diciendo que ya no era su fotógrafo", aseguró. "Me iban a pagar 250 dólares, y sinceramente, en ese momento habría pagado 250 dólares solo por un vaso de agua fría y un lugar donde sentarse durante 5 minutos".
Una notable lección para los flamantes esposos, que se quedaron sin recuerdos de la boda por maltratadores.