Frente a semejante noticia, Luis Ernesto Franco y su esposa decidieron buscar una segunda opinión. Junto a su hijo viajaron a Texas, Estados Unidos, donde Roza se sometió a nuevos estudios médicos. Sin embargo, los resultados confirmaron el pronóstico inicial.
La despedida llegó a las 23 semanas de gestación. “Pude dar a luz a nuestra pequeña niña. Pudimos sostenerla en brazos y despedirnos de la manera más digna posible”, contó la influencer. También explicó que su marido y su hijo Leo estuvieron junto a ella durante el parto y que pudo recibir a Leila en sus propias manos.
El actor también le dedicó unas emotivas palabras a su esposa, en las que destacó la fortaleza con la que atravesaron juntos uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
“Ya te amaba y admiraba profundamente antes, pero atravesar este doloroso camino a tu lado ha llevado mi amor y admiración por ti a un nivel completamente nuevo. De la mano, podemos capear cualquier tormenta. Sé que esta tormenta no durará para siempre y, juntos, con Dios, saldremos adelante. Somos imparables. Te amo más de lo que las palabras pueden expresar”, escribió.
La publicación recibió numerosas muestras de cariño de seguidores y figuras del espectáculo. Entre ellas, la cantante Dulce María les dejó un mensaje de acompañamiento: “Gracias por compartirlo. Leila siempre será parte de su familia y siempre serán su mamá y su papá. Los abrazo muy fuerte”.
Luis Ernesto Franco y Roza Laven se casaron en enero de 2022 y mantienen una vida familiar relativamente alejada de los medios. En mayo de 2024 habían recibido a su primer hijo, Leo. Antes, el actor estuvo casado con la actriz mexicana Marimar Vega, de quien se separó en 2018.
La hidropesía fetal es una condición grave que se caracteriza por la acumulación anormal de líquido en dos o más zonas del cuerpo del feto. Puede provocar hinchazón debajo de la piel y afectar órganos como los pulmones y el corazón, además de generar complicaciones durante el embarazo.
Existen dos grandes tipos: la inmunitaria, que puede estar relacionada con incompatibilidades sanguíneas entre la madre y el bebé, y la no inmunitaria, que es la más frecuente y puede asociarse con problemas cardíacos, anemia, infecciones, alteraciones genéticas o malformaciones.
El diagnóstico suele realizarse mediante ecografías y otros estudios especializados. El tratamiento depende del origen de la afección y de cada caso, pero se trata de un cuadro de alto riesgo que requiere seguimiento médico especializado.