Una joven estudiante de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad Estatal de Michigan, Estados Unidos, se presentó a defender su tesis con un vestido realmente innovador e inesperado y no en referencia a la moda o lo estético.
Una joven estudiante de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad Estatal de Michigan, Estados Unidos, se presentó a defender su tesis con un vestido realmente innovador e inesperado y no en referencia a la moda o lo estético.
Caitlin Kirby, de 29 años y con la idea normalizar el fracaso y demostrar su superación, se presentó con una pollera que tenía 17 cartas de rechazo, entre las que había negativas a conferencias y entrevistas académicas. Kirby adaptó todos esos papeles a una falda y le agregó tanto una cinta roja en la cintura como una tela blanca de tul.
"Todo el proceso de revisar viejas cartas y hacer esa falda me recordó que tienes que aplicar muchas cosas para tener éxito. Una parte natural del proceso es ser rechazado en el camino", explicó Kirby a Lansing State Journal.
Julie Libarkin, su asesora de tesis y profesora en Ciencias de la Tierra y Medioambiente, consideró como positiva esta idea de vestido, ya que para ella es positiva la actitud de tomar al fracaso es una experiencia de aprendizaje que al principio podría ser difícil de asimilar, pero que finalmente "te hace más fuerte".
“Todos mis estudiantes han sido rechazados por algo y todos mis estudiantes han obtenido logros significativos“, agregó la docente.
La estudiante, que se presentó también con una remera blanca y saco negro, reflexionó que "si bien el rechazo puede ser muy decepcionante, también puede conducir a cosas más grandes y mejores”.
Como si la superación y el hecho de ganar fuerzas fuera poco, los directivos de la universidad coincidieron en que Kirby, a través de los diversos rechazos, se merecía un reconocimiento.
Es así que la joven no solo logró su doctorado, sino que también ganó una beca que le permitió conocer varios países.