El caso de Erik Killburn sensibilizó a todos. Calza 59 y son pocos los recursos que tiene su familia para poder comprarle zapatillas. Sus pies sufren demasiado: tiene callos, ampollas y uñas encarnadas con su calzado actual, más pequeño, y el recurso final fue la eliminación permanente de las uñas en sus dos dedos más grandes. Tremendo.












