2- Protege el cerebro
La enfermedad de Alzheimer produce una inflamación crónica del sistema nervioso central pudiendo tratarse clínicamente con antiinflamatorios inhibidores de la ciclooxigenasa. Sin embargo, numerosos estudios experimentales sugieren que, gracias al efecto antiinflamatorio de la cúrcuma, el consumo de la raíz puede mejorar la calidad del tejido cerebral y en consecuencia reducir el avance del Alzheimer.
3- Cuida el organismo
Este alimento también es considerado un excelente aliado cuando el cuerpo sufre reumatismos diversos tales como la artrosis o la artritis. Por el contrario de los antiinflamatorios populares, la cúrcuma no genera daños en las mucosas gástricas. Esto se debe a que tiene la capacidad de minimizar la histamina en procesos inflamatorios porque estimula a dos enzimas (glutation transferasa y glutation peroxidasa), que son responsables de regular la reacción del organismo ante un proceso inflamatorio. Se cree que es tal su eficacia que muchos estudios la comparan con el alivio que ofrece un ibuprofeno.
4- Fortalece el sistema inmunológico
La cúrcuma es rica en componentes antivirales y antibacterianos que pueden servir como un sustento para el sistema inmunológico cuanto tiene que combatir con múltiples patógenos. Esto ocurre gracias a una sustancia denominada lipopolisacárido que porta en su composición. En este sentido, se cree que consumir este alimento aumenta exponencialmente la acción de los anticuerpos cuando tienen que luchar contra agentes extraños.
De hecho, según un artículo publicado en la revista “Clinical and Experimental Pharmacology & Physiology” la inclusión de la cúrcuma en la alimentación cotidiana reduce el riesgo de padecer enfermedades respiratorias y virales tales como un resfriado.
5- Mejora la función digestiva
La curcumina presente en la raíz, es reconocida en el mundo por estimular la producción de bilis por parte de la vesícula biliar -lo cual es indispensable para tener una digestión correcta-. Su propiedad funciona como remedio casero para aliviar afecciones del intestino tales como la colitis ulcerosa, los parásitos y el síndrome del colon irritable. Además, está indicada para aliviar la gastritis crónica, la dispepsia y los gases digestivos.
6- Útil para la diabetes
Las personas diagnosticadas con diabetes tipo 2 podrían obtener varios beneficios si incorporan este ingrediente en su plan de alimentación, por supuesto consultando previamente con su médico clínico o nutricionista que regule su tratamiento. La ventaja de consumir cúrcuma frente a un contexto orgánico diabetico radica en que los nutrientes y antioxidantes optimizan la insulina en la sangre, la cual es un factor fundamental en la disminución de los índices de glucosa.
7- Puede ayudar a curar el acné
La cúrcuma impide que las células cutáneas se agrupen entre sí y tapen los poros. Esto es el resultado del accionar de sus dos principales cualidades: es antiséptica y antibacteriana, Además, frena de manera eficaz el crecimiento de las bacterias que causan el acné. De hecho, al ser un alimento antiinflamatorio promueve una curación más rápida al calmar las áreas que ya están inflamadas a causa del acné.
¿Cómo la consumo?
El primer paso es animarse a comprarla e ir incluyendo este sabor en diversas comidas a lo largo de la semana. Muchas personas, por ejemplo, le agregan a su taza de café matutina una cucharadita de cúrcuma para acostumbrarse a ingerir este alimento en las primeras horas del día. Puede utilizarse también para todas las recetas que tengan base vegetal tales como las sopas, guisos, caldos entre otros. Otra buena idea es incorporar este sabor afrodisíaco y sus mágicas propiedades en budines, galletas e incluso licuados.
Los más valientes se animan a masticar una rodaja de cúrcuma fresca y otra de jengibre lo cual es excelente para aliviar los dolores de garganta y de panza. Y, como beneficio extra, ayuda a elevar las defensas.